UN MONSIEUR EN LIMA COLONIAL
Corría el año 1700 y los aires de un nuevo siglo ya se respiraban por las calles empedradas de la ciudad amurallada de Lima. Los ciudadanos Acaudalados corrían a la tienda del mercader para ver las novedades que llegaban de Madrid y Paris. Pero el mercader aun no podía ofrecer nada nuevo, el galeón de mercancías aun no desembarcaba los productos en el puerto del Callao. Presuroso por no perder a la clientela, el mercader encargo a un joven noble criollo que trabajaba directamente para el Virrey de la colonia, a preguntar el porqué de la demora.
Lestad se llamaba aquel joven, que por esos días no la pasaba nada bien, Su prometida en matrimonio La doncella Jimena Paredes, hija del comendador de la ciudad se encontraba agonizante, a causa de la mordida de un animal del cual aun no se sabía su procedencia. Este animal merodeaba las afueras de la ciudad y se amparaba en la noche para atacar a sus víctimas. Así como ella, había ya decenas de casos parecidos reportados a las autoridades de la colonia, personas que habían sido mordidas y despedazadas por este raro animal y que al parecer se estaban multiplicando. Jimena tuvo suerte de no morir por aquel ataque, pues le acompañaba esa noche Lestad, el pudo alejar a este monstruo de 4 patas a punta de sable, antes que pueda matarla. La inquisición señalaba que estos ataques eran obra de un demonio y decreto que aquellas personas que fueran mordidas, deberían de ser quemadas en la hoguera. Es por ello que Lestad esperaba Alguna pócima que pueda aliviar a su amada, él quería salvarle la vida antes que la inquisición la matara.
Llego al puerto presuroso encima de su corcel, pregunto a las autoridades del puerto él porque aun no se desembarcaban los productos que llegaban del último barco que anclo, Las autoridades del puerto le dijeron que los tripulantes del barco estaban en cuarentena, pues de 60 personas que habían zarpado de Madrid, solo llegaron al puerto 8, el resto murió de una grave enfermedad que los desangraba. Lestad recurrió a su rango y a las influencias con el virrey para que se pueda desembarcar a los pasajeros vivos y que así se pueda despachar la mercadería. Espero varios minutos y el sol ya se había ocultado, esperaba intranquilo que se terminase el desembarco, contemplaba ansioso como sacaban de las bodegas del galeón aquellos productos que a él le interesaban. En esos instantes bajo del galeón junto con los demás pasajeros un personaje fuera de lo común, este vestía impecables prendas, y tenía la piel cristalina, los ojos claros y cabellos negros ensortijados, era ya mayor pero muy conservado. Este pasajero se distinguía del resto, pues los demás andaban con el miedo en sus ojos, mal vestidos y angustiados pues vieron morir a personas llenas de vida dentro de aquel barco. Muy por el contrario este pasajero parecía que aquellos siniestros sucesos no le afectaron, miraba el puerto y una leve sonrisa se le dibujaba en el rostro.
Lestad quedo intrigado con aquella persona, mientras pensaba en la similitud que había en los sucesos ocurridos en la embarcación y en lo que pasaba en Lima con los ataques de ese animal. Decidió acercarse a él para indagar por los hechos ocurridos en el viaje, Se presento:
-Buenas noches señor pasajero, me llamo Lestad, trabajo al servicio del Virrey y gracias a mis gestiones pudieron bajar del galeón- el extraño pasajero sonrió y le extendió su mano, le respondió:
- Buenas noches Monsieur Lestad, soy Monsieur Pierre Voltaire y vengo a conocer el nuevo mundo, gracias por sus gestiones- Termino
Lestad aun no podía quitarse la preocupación del rostro y decidió indagar acerca de lo que ocurrió en el navío, en eso Pierre le dijo:
-Usted tiene un dolor en el corazón y una intriga y ha venido a mí a preguntarme acerca de eso, ¿no es así?... Paisano… pues puedo deducir que usted asciende de franceses-
Lestad estaba sorprendido de las palabras de aquel extraño ya que le dijo cosas que nadie más sabía. Invito entonces a Pierre a conversar en un bar cercano al puerto, pues aun no terminaban de desembarcar todo.
Llegaron al bar, Lestad pidió vino para los dos, Pierre miraba fijamente a todas las personas que pasaban cerca de él, a la vez que escuchaba todas las cosas que Lestad le relataba, Le conto de su prometida y de la similitud que había entre los ataques del animal en Lima y la muerte de los pasajeros del galeón. Cuando termino Lestad le dijo:
-Se que los pasajeros murieron desangrados y sus restos fueron echados al mar, ¿Acaso habían señales de desgarros de piel, había algún animal?, porque el animal que ataco a Jimena es como un perro pero más grande y horrendo, capaz de despedazar a un hombre en segundos, ¿Sabe usted de ello? – Termino.
Pierre lo miro fijamente, sabía que había encontrado a alguien que podía ser un buen aliado para realizar su trabajo en esta Ciudad, Pero no le conto de ello, solo le respondió:
-Se de aquellos casos que le han ocurrido a su amada Monsieur Lestad, en Europa he visto algo similar. Lamentablemente para esos ataques en la mayoría de casos no hay cura, si pudiera verla podría determinar si ella aun tiene salvación. – Termino
Lestad Invito entonces a Pierre a ver a Jimena, Cabalgaron rápidamente hasta llegar a la casa de los padres de ella. Cuando llegaron, la madre de Jimena lloraba en la puerta, al ver llegar a Lestad ella le dijo: - Ha muerto…. Jimena a ha muerto… –
Lestad bajo del caballo y fue corriendo hasta el dormitorio de ella, el cual estaba aun con los doctores que no la habían podido salvar.
Pierre lo siguió lentamente, Lestad lloraba a los pies de ella, se acerco al cadáver y observo las heridas en el vientre que aquel animal le había hecho. Cogió del hombro a Lestad y le dijo:
-Quiero hablar contigo- Salieron ambos de la casa y Pierre le dijo:
- Lo que le ocurrió a tu prometida es algo que he venido a combatir aquí, ella no fue mordida por un animal normal si no por un Licano…hombre lobo, un ser salvaje y maldito….agradece que ella haya muerto, pues de haber quedado viva, ella estaría también maldita.
Lestad se sintió morir, ya no había nada más que lo retuviera en este mundo, puesto que era hijo único y su única familia era su prometida. Las palabras de Pierre casi y no les tomo importancia el solo quería alejarse de aquel lugar, cabalgo en su corcel y se fue rumbo a su casa, estaba decidido a matarse.
Llego a su casa corroído por el dolor de su alma, cogió una daga filuda se fue a su biblioteca, con una pluma y papel, escribió una nota en la cual se despedía de este mundo y maldecía a aquel animal que había matado a su amada Jimena. Tomo una garrafa de vino y bebía sin cesar, cuando estaba por clavarse la daga en el corazón, Pierre cogió su mano.
Lestad quedo en shock, paralizado y sin palabras, pues se aseguro de cerrar puertas y ventanas al entrar; Pierre cogió la daga y la guardo:
-Quiero hablar contigo, fue descortés de tu parte el dejarme parado en aquella casa… escucha lo que tengo que decirte, después si quieres puedes acabar con tu vida, te dejare hacerlo… pero quiero proponerte algo primero.- luego continuo – Te hable de los Licanos, aquel animal maldito que ataco a Jimena, he sabido que ellos han llegado a este país, a bordo de un navío pirata que ataco el puerto del Callao hace poco. Esa raza de hombres lobos pertenecientes al clan Jauría es la que yo llevo cazando hace 95 años, los que llegaron son los últimos que quedan.- Termino.
Aun sin palabras, Lestad escuchaba atentamente lo que Pierre le contaba, no le quitaba la vista, antes que diga una palabra Pierre le dijo:
-Se que no parezco de 95 años discúlpame aun no me he presentado correctamente, Me llamo Máximum Pierre Voltaire, Maestro del clan Hellsing y soy un Nosferatu, Vampiro, Sr. de la sombra e hijo de la noche… tengo 228 años -
-Esto es un sueño- dijo Lestad- Un horrible sueño, no puede ser… Los vampiros no existen- exclamo Lestad
-Pues despierta que no es un sueño, tu novia está muerta por la mordida de esos sarnosos lobos… quieres venganza, yo te la ofrezco…. la ira te durara por toda la eternidad y sentirás renacer al matar a cada Licano- Dijo Pierre.
-Me está ofreciendo….-
-Inmortalidad, ser uno de nosotros, serás un muerto en vida y te alimentaras de la sangre de esos malditos lobos, tendrás la eternidad para saciar tu venganza…- dijo Pierre y luego concluyo – Piénsalo, si decides matarte, hazlo… si no lo haces, por la mañana despídete de la luz del sol, pues será la última vez que la veas, vendré mañana en la noche- Termino dejando la daga al costado de Lestad. Dicho esto Pierre desapareció de aquel lugar. Lestad aturdido aun por lo que escucho, se convenció que no soñaba.
Medito por largas horas, miraba la daga y el recuerdo de Jimena lo acompañaba. No durmió aquella noche, al amanecer fue a casa de Jimena con un ramo de rosas rojas, estaban realizando los funerales, se acerco al ataúd y removió la mortaja que le cubría el rostro, le dio un beso tierno en los labios, mientras contenía las lagrimas y aumentaba su ira. Se despidió de los padres de ella y el resto del día se dedico a mandar cartas anunciando que se marchaba de la ciudad por un largo tiempo. Al llegar la tarde estando ya en el patio trasero de su casa, los nervios se apoderaban de él y miraba lo anaranjado del cielo limeño. Cuando cayó el sol cerró los ojos y le pidió perdón a Dios por lo que haría. Ya lo había decidido.
Abrió los ojos y Pierre estaba a su lado; mirándolo, Lestad ya no le temía, respiro profundamente y le dijo:
-haz lo que has venido a hacer… ya estoy decidido, quiero vengarme.-
-Cierra los ojos- le dijo Pierre, luego cogió del cuello a Lestad y lo mordió, succiono su sangre dejándolo al borde de la muerte luego Pierre le dio de beber de la suya.
Lestad cayó desvanecido, la sangre de Pierre se apoderaba de todo su cuerpo como si fuera un potente veneno. Al despertarse un nuevo vampiro había nacido, su corazón ya no latía, no respiraba y sus sentidos eran aun más agudos. El mundo no cambio pero si para él, todo era ya diferente. Pierre absorbió en su sangre toda culpa y pena que sentía Lestad pero le dejo la sed de venganza.
- Ahora eres un Nosferatu dentro de poco sentirás una insaciable sed y saldremos a cazar, tendrás la venganza que buscas- Dijo Pierre.
Aquel día fueron al mercado negro, buscaron al misterioso pez globo y compraron pócimas, armas, cascos y artículos que aumentaran más sus habilidades.
Falsificaron sus nombres con el cronista encargado de la biblioteca y por ultimo fueron a la vieja tienda vudú a comprar gemas que le servirían más adelante. Los vampiros escogieron una guarida a las afueras de Lima donde podían permanecer anónimos y entre las sombras. Pocas noches sirvieron para que Lestad se convierta en un gran vampiro, mientras Pierre le enseñaba las mejores tácticas para poder luchar mejor. Mientras ello ocurría indagaban por referencias de los pobladores de la zona, donde se registraban los ataques de los Lobos.
Cada dos noches regresaban sigilosamente a la ciudad y la limpiaban de indeseables individuos, delincuentes y asesinos, ello mitigaba la sed que sentían ambos vampiros. No atacaban a personas decentes y honorables, eso los hacía sentirse menos malditos.
Al estar casi listos tres meses después, oyeron que los lobos atacaron hacia pocas horas a un campesino, algunos kilómetros al este en la sierra de Lima. Cabalgaron rápidamente para no perder el rastro, esta era la oportunidad que esperaba Lestad. La luna llena iluminaba todo el campo, los aullidos se escuchaban cada vez más cerca.
Llegaron sigilosos los vampiros hasta la guarida de los licanos, había dos hombres lobos diferentes, pero Lestad pudo reconocer al que ataco a Jimena. Le señalo a Pierre a aquel lobo, él le dijo que ese lobo se llamaba Kenshin y que huyo de Francia al verse vencido por el Clan Hellsing.
Lestad no quiso perder la oportunidad, desenvaino su arma, un sable llamado Chamkaq y fue al ataque del lobo, este al ver al vampiro enfurecido trato de repeler el ataque, pero sus habilidades resultaban insuficientes ante la ira de Lestad. Pierre pudo despachar rápidamente al Licano que acompañaba a Kenshin y dejo que Lestad luchara solo.
La batalla fue encarnizada, Kenshin vendió cara su derrota, Lestad le propino sendos cortes y le arranco un brazo a su ponente, al notarse vencido Kenshin agonizante dijo:
-No soy el último… he convertido mas Licanos que son más fuertes que yo… la Jauría sigue viva…- Lestad replico:
- Que vengan, los espero… pero tú… perro sarnoso te irás al infierno… esto es por Jimena….- Dicho esto enterró el sable en el corazón de Kenshin y le corto la cabeza.
Al ver el desenvolvimiento de Lestad, Pierre se sintió bien al ver que su aprendiz pudo terminar el trabajo que él no pudo hacer.
-Monsieur Lestad, no pude elegir mejor a mi aprendiz… Tu bautizo de sangre ya fue hecho, te designo el nuevo maestro de los Hellsing en Perú, dentro de poco vendrán varios hermanos de sangre miembros del clan para luchar contra esos sarnosos.-
- Acepto…Pierre- dijo Lestad mientras se le dibujaba una leve sonrisa, prosiguió:
- Entonces ahora debemos de buscar una guarida más grande para el clan- exclamo mientras miraba el cielo oscuro y gris de esa noche, deseando el descanso eterno de su amada Jimena.